Duermevela
Y era imposible no sonreírnos a pesar de todo, eh.
Tantas veces en tu ausencia te encontré mirando el río. A veces despertaba y estabas acurrucada a mi lado, diciéndome cosas que pensaba que pensabas sobre mí, tardaba en darme cuenta que en realidad te habías ido, pero cuando abría los ojos veía tu figura borrosa bajo tanta manta. Entonces no te fuiste cuando te habías ido en la oscuridad de aquella noche de noviembre, vociferando que no te quería porque te decía que te quería, y que en realidad eso era síntoma de lo contrario por que preferías que te susurrara ‘te deseo’. El sueño que me empuja hacia a bajo y vuelves a aparecerme recortada bajo ese cielo de ceniza que tanto intensifica la punzada. Me sorprendo dentro de mí mismo sonriendo exánime; al final he desistido y le he cogido gusto a verte desde aquí abajo, tan desenfocada pero tan allí, apoyada siempre sobre la barandilla del río siempre bajo el mismo cielo. La posibilidad de verte al menos a través de mis ojos cerrados, mirarnos desde la distancia y sonreírnos a pesar de todo.
.




destino dijo
nuestra alma puede viajar a lugares preciosos y acompañar en la distancia a la persona a la que ama...con tan solo cerrar los ojos...esa es la magia...son los sueños
un beso
21 Agosto 2007 | 11:18 PM