En la ducha
Después de los arañazos y sarpullidos intentaba conocerte desde las mantas que olían a armario cerrado; la habitación quedó vagamente iluminada cuando encendiste las luces del baño, y estuve mirando la forma en que te mirabas mirándote en el espejo y cómo en lo que tardé en fumarme un Kent, el baño se había contagiado de vapor. Esos segundos para nosotros, que empezaron con tu gesto invitándome a la ducha, y la voz de Maria Callas y su Vieni, amor mio desde el tocadiscos embriagándome el alma- y el alma embriagándome el pene- y que terminaron, después de mucho silencio, cuando oímos a la vieja estufa quejarse, haciendo ruidos extraños, como si la hubieran despertado de un sueño milenario. Entonces hablaste.


estela dijo
Joven observador activo y con chispa. Me parece bien. Me inspiras
Es muy potente. Me gusta como empieza y acaba, abierto pero enmarcado.
Tienes talento, joven muchacho...tieeenes talento
16 Julio 2007 | 12:58 AM